RESUMEN
El presente
Paper se propone abrir la discusión sobre la novedosa forma de regionalización
que Latinoamérica lleva adelante como respuesta al proceso de globalización
contemporáneo. Razón por la cual, nos hemos centrado en el análisis de la Unión
de Naciones Sudamericanas (UNASUR) desde sus inicios hacia el año 2004 hasta el
corriente año. En ese sentido, hemos intentando responder al siguiente
interrogante: ¿En qué medida dicha organización se esta consolidando como una
efectiva herramienta de recuperación de la soberanía para los Estados Nación
afectados por el mencionado proceso? En pos de este objetivo general, nos hemos
centrado en los casos más emblemáticos en que el organismo ha tenido
participación. Hemos tenido en cuenta las teorías de la globalización de Held y
Castells por un lado, y la actuación efectiva de dicha organización, observada
mediante la recopilación de documentos, notas periodísticas y entrevistas
propias, por el otro.
ABSTRACT
This
paper aims to open a discussion about a new way of regionalization carried out
by Latin America as a response to the contemporary process of globalization.
For this reason, we have focused on the analysis of the South American Nations
Union (SANU) from its origins in 2004 until the current year. In that sense, we
tried to answer the following question: Up to what point this organization has
been consolidated as an effective process for its members to recover
sovereignty? To achieve this general goal, we focused in the most emblematic
cases in which the organization has been involved. We consider theories of
globalization held by Castells and Held, on the one hand, and the real activity
of the organization that we could observe in documents, papers and interviews,
on the other hand.
Un estudio sobre la Unión de Naciones
Suramericanas
Por: Guillermo Omar Orsi
Introducción
“El
Estado, en el neoliberalismo, tiende a contraerse al "mínimo indispensable".
…En el cabaret de la globalización, el Estado realiza un strip-tease y al final
de la función sólo le queda lo mínimo: el poder de la represión. Destruida su
base material, anuladas su soberanía e independencia, borrada la clase
política, el Estado nacional se convierte en un mero servicio de seguridad de
las megaempresas”. Subcomandante Marcos
En la
actualidad, la globalización es un proceso innegable que atraviesa a todas las
naciones de la tierra. Los Estado – Nación surgidos en épocas anteriores siguen
idealizándose a si mismos como fundamento de toda acción política legitima.
Pero, la globalización, que no distingue entre superpotencias y países
subdesarrollados, afecta a todos por igual desvaneciendo la autodeterminación
de los gobiernos creídos de ser soberanos en un territorio determinado.
En el presente
trabajo se verá como Sudamérica ha reaccionado, en los albores del siglo XXI,
para enfrentarse a este proceso incapacitador de las Naciones, que es la
globalización. En la apertura de una novedosa forma de regionalización e
integración que se esfuerza al mismo tiempo por defender el tradicionalmente
adquirido valor de la soberanía Estatal.
Para poder abarcar
y analizar esta situación, dentro de los limites del presente estudio, hemos
debido limitar las propias pretensiones, centrándonos solamente en el análisis
de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) desde sus inicios en 2004 hasta marzo
de 2011, cuando se firmó el acta de constitución del organismo y este obtuvo la
capacidad jurídica de existir y actuar.
En suma, se
busca poder dar una primera respuesta al siguiente interrogante: ¿en qué medida
dicha organización se está consolidando como una efectiva herramienta de
recuperación de la soberanía para los Estados Nación afectados por la
globalización? En pos de este objetivo general, nos hemos centrado en los tres
casos mas emblemáticos en que ha participado la UNASUR (“la masacre de pando”
de 2008, el conflicto por las bases norteamericanas en Colombia de 2009 y el
reciente intento de golpe de Estado en Ecuador de 2010). Para arribar a este
objetivo central, deberemos alcanzar también otras tres metas parciales: ver,
en primer lugar, sobre que fundamentos se alza la teoría de la globalización
para sostener que ese proceso cuestiona las soberanías de los Estados – Nación;
en segundo lugar, conocer cuales son los orígenes históricos y los fundamentos
legales sobre los que se sustenta la UNASUR y finalmente, en tercer lugar,
analizar los casos mencionados para ver como ha reaccionado el organismo y que
consecuencias a tenido este accionar sobre los diversos Estados – Nación.
Para cumplir
con estos objetivos hemos optado por un abordaje cualitativo, en el cual se
ponderarán y analizarán tanto las concepciones teóricas más relevantes sobre la
cuestión, como los hechos y documentos obtenidos sobre la UNASUR.
Para ello, el
presente trabajo se estructura de la siguiente forma. En la primera sección se
tendrán en cuenta y contextualizarán las teorías de la globalización,
principalmente las esbozadas por Manuel Castells y David Held prestando
especial atención a las definiciones más operativas y menos teóricas del
concepto de Soberanía. A continuación haremos un breve recorrido por la
historia de la integración sudamericana, a fin de rastrear los orígenes de la
UNASUR en hechos anteriores a la creación del Tratado Constitutivo de la misma.
Luego, en una segunda sección se dará cuenta de los acontecimientos mas
relevantes para la política sudamericana de los últimos años en los que la
UNASUR ha tenido alguna influencia. Finalmente en las conclusiones se reflexionará
sobre los argumentos, datos y acontecimientos considerados, para trazar una
primera respuesta al interrogante planteado inicialmente.
Para ello
hemos utilizado como insumos, además de las teorías de Held y Castells, la
pagina Web oficial del organismo y de diversos periódicos, diversas
declaraciones de las cumbres presidenciales y una entrevista propia, realizada al Politólogo Facundo Nejamkis quien se desempeño como
asesor de la Secretaria General de la UNASUR hasta la muerte del Secretario
General, Dr. Néstor Kirchner, entre otras fuentes.
I. Marco
Teórico-Conceptual.
I. I. Las Teorías
de la Globalización y la Soberanía.
Consideraremos
primero las teorías de la globalización enunciadas por Manuel Castells y David
Held, ya que constituyen un punto de partida ineludible para la discusión que
se busca plantear en el presente articulo.
Ambos autores
coinciden al considerar que la globalización representa la crisis del Estado-Nación
tal y como fue concebido históricamente, en palabras de Held: “… los estados
Nación alcanzaron la supremacía porque triunfaron en la guerra, fueron
(relativamente) exitosos desde el punto de vista económico y lograron un grado
significativo de legitimidad ante sus poblaciones y los demás estados” (Held,
1997: 96). En este sentido, se señala que, la globalización socava el monopolio
estatal de la coerción física, la capacidad recaudatoria del Estado y lima la legitimidad
de los gobiernos. Esto sucede porque la serie de procesos que inaugura la
globalización comparten la característica común de autonomizarse del control
del Estado, por un lado y devenir en cuestiones extra y multinacionales, por el
otro. El Estado parece quedar atrapado en una situación donde todas las
acciones que emprende para superar esta crisis redundan en una profundización
de la misma:
“El intento del Estado por reafirmar su poder
en el ámbito global desarrollando instituciones supranacionales socava aun mas
su soberanía. Y su esfuerzo por restaurar la legitimidad descentralizando el
poder administrativo regional y local refuerza las tendencias centrifugas, al
cercar a los ciudadanos al gobierno pero aumentar la desconfianza en el Estado
– Nación” (Castells, 1997: 271)
La primera de
estas estrategias orienta a los gobiernos a la ocupación de problemas que le
sobrepasan (como ser el comercio mundial, el crimen trasnacional) al tiempo que
tienden a abandonar la cotidianeidad de la política domestica, lugar que es
ocupado por los gobiernos locales que, al mismo tiempo, reciben nuevas
funciones del estado central, por lo que estos adquieren la legitimidad que sus
hermanos mayores han perdido. Es que, como sostiene Castells: “Los gobiernos
nacionales en la era de la información son demasiado pequeños para manejar las
fuerzas globales, pero demasiado grandes para manejar las vidas de la gente”
(Castells, 302).
En este breve
artículo nos centraremos solo en la primera de estas estrategias,
la subscripción a organismos multinacionales como intento de recupero de la
soberanía estatal. Considerando entonces que, si la crisis del Estado-Nación
implica la perdida de soberanía por parte de los Estados nacionales
individualmente considerados, es importante tener en cuenta cual es el concepto
de soberanía que éstos autores utilizan, a la hora de observar en que medida los
efectos de las medidas de la Unión de Naciones Suramericanas (en adelante Unasur)
tienden, a aproximarse o apartarse de la previsión teórica.
Held ata su
definición de soberanía a la crisis del Estado-Nación en la globalización al
sostener: “Entiendo que la soberanía es la autoridad política de una comunidad
que tiene el derecho reconocido de ejercer los poderes del Estado y determinar
las reglas, regulaciones y medidas dentro de un territorio determinado (held 1997)”.
Entendemos entonces que, a consecuencia del desarrollo de las tecnologías de
información, la deslocalización de las empresas (Held, 1997: 166), la
permanente aceleración en la velocidad del flujo de capitales (Castells, 1997:
271) y bienes, y la internacionalización del crimen (Castells, 1997: 288) el Estado
pierde las características definitorias de la autoridad política soberana, al
mismo tiempo que pierde las condiciones que establecieron la supremacía del Estado-Nación.
Held continua
luego reconociendo dos dimensiones en que se expresa esta soberanía estatal (Held,
1997: 130):
Interna:
implica la creencia de que un cuerpo político soberano ejerce legítimamente el
“control supremo” de una sociedad particular. El gobierno debe gozar de la
“Autoridad ultima y absoluta” dentro de ese terreno.
Externa:
implica la pretensión de que no existe ninguna autoridad última y absoluta más
allá del estado soberano.
Será importante
tener en cuenta esta distinción al momento de considerar la actuación y los
efectos que sobre la misma poseen las organizaciones multinacionales.
Cabe destacar
así mismo, que el mero desarrollo tecnológico no alcanza para explicar el
impresionante ímpetu que tomó la globalización desde finales de la década de
1980, razón por la cual ambos autores no dejan de considerar, si bien no
explícitamente,
la relación entre este proceso y las políticas neoliberales que se instauraron en
todas partes del mundo. Entendiendo que la desregulación tanto del mercado
financiero como del mercado laboral fueron necesarias para facilitar el avance
de los procesos asociados a la globalización. En ese sentido es pertinente
rescatar la posición sobre la intencionalidad político-ideológica de las
recomendaciones del consenso de Washington (entendido como el horizonte
neoliberal para Latinoamérica) que posee Guiñazu, al sostener que: “estaban
permeadas por una visión minimalista acerca del rol del Estado, mientras que el
énfasis practico se centraba en como desmantelar el llamado “estado populista”
antes que en las condiciones especificas de su reestructuración”. (Guiñazu,
2002: 79)
A nivel global,
especialmente durante la década de 1990,
se instaló fuertemente la idea del “pensamiento único”, definiéndolo junto con
Ramonet como: “la traducción a términos ideológicos de pretensión universal de
los intereses de un conjunto de fuerzas económicas, en especial las del capital
internacional” (Ramonet, 2002:58). Este cristalizó en la figura de la
democracia liberal que posee como horizonte el modelo norteamericano. Fue en
aquel contexto en que se recuperó la teoría neoliberal de Hayek y que la
postulación de Fukuyama (aunada a ésta) surgió y alcanzó gran reconocimiento.
En ese entonces, azuzado por diversas críticas, entre las que destacan las
nociones de sobrecarga y captura,
llegaba a su fin el Estado de Bienestar
y comenzaba a gestarse un Estado cuyo objetivo seria la “liberación de las
fuerzas productivas”,
es decir, un Estado que voluntariamente se dispone a disminuir su capacidad de
controlar y gobernar. En suma, un Estado que relega su soberanía.
Esto tuvo su repercusión
en America Latina, en un primer momento con las medidas tomadas bajo la
influencia del Consenso de Washington y reafirmadas posteriormente con la
implementación del Consenso de Santiago. Se desmontaron así los Estados de
Bienestar en la región, principalmente mediante las privatizaciones y la reducción
del gasto publico, el cual se ciñó a ciertas funciones mínimas (educación,
salud). Es notable como, la descentralización política de las funciones
estatales, característica del proceso de globalización, se encuentra explícitamente
entre una de las previsiones del Consenso de Santiago.
En este sentido,
coincidimos con Mariana Vázquez cuando afirma, sobre la descentralización que
los Estados Sudamericanos efectuaron durante la década de los 90’, que:
“Los Estados parte, tal cual había acontecido en mayor o menor medida en
el nivel nacional, cedían en el espacio regional su capacidad de regulación,
dejando al mercado como distribuidor de los beneficios y costos del proceso. El
comercio dejaba de ser un instrumento para incentivar determinados cambios en
la estructura productiva de los países y la competitividad de las economías,
para convertirse en el objetivo último de las decisiones de integración” (Vazquez,
2009: 2)
Aunque en las
próximas paginas nos ocuparemos del estudio de la Unasur, es importante tener
en cuenta que los Estados no fueron (ni son) victimas incapaces de reaccionar
frente al proceso de globalización, sino que acompañaron y facilitaron su
desarrollo. El siglo XXI comenzó para America Latina con el viraje de la mayoría
de sus países a posiciones, cuando menos discursivamente, anti-neoliberales. Surgiendo
así necesariamente, la pregunta sobre si este cambio influirá en como son
afectados estos países por la globalización. Esto, sin embargo, constituye una
línea de investigación cuyas pretensiones exceden el presente trabajo.
Por lo
pronto, nos dedicaremos a ver como un producto del nuevo escenario, la Unasur,
repercute en la soberanía, tal como la hemos definido precedentemente, de los
países miembros.
I. II Génesis de la Unión de Naciones Suramericanas.
Si bien, la primera referencia a la Unión de Naciones Suramericanas
(Unasur) surge en el momento en que se dio origen a la misma, durante la Cumbre
presidencial de Brasilia en mayo de 2008, esto no representó un punto de
partida en la integración y cooperación regional, sino que representó un punto
de llegada y la apertura de un nuevo capitulo en el proceso de integración
Sudamericano.
Pero para llegar al nacimiento de la Unasur, se ha debido
pasar por un largo proceso, que comenzó en el año 2000 con la inauguración de
una serie de reuniones anuales de los presidentes de la región. Casualmente
esta primera Cumbre Sudamericana de Presidentes, tuvo lugar también en Brasil.
Desde esta primera reunión es posible observar, cuando menos así se desprende
de la declaración firmada por el conjunto de países, la intención de avanzar en
la integración de Sudamérica, y el origen de los primeros vestigios de lo que
será la Comunidad Sudamericana de Naciones.
También desde esta primera instancia se han expresado los países en defensa de la democracia representativa como fundamento de
la legitimidad de los sistemas políticos y condición indispensable para la paz,
la estabilidad y el desarrollo de la región.
La segunda reunión de presidentes tuvo, sin embargo, que
esperar hasta 2002 momento en el que se realizó en Ecuador. Esta, adquirió el
nombre de “Consenso de Guayaquil sobre Integración, seguridad e infraestructura
para el desarrollo”. En esta ocasión, además de reafirmarse las líneas
centrales de la anterior cumbre se incluyo una evocación a la Carta Democrática
Interamericana
mediante la cual comienza a coordinarse la actuación de la región frente a el
peligro de quiebre democratizo en cualquiera de los países que la constituyen.
Pero no fue sino hacia 2004 que los intentos de integración
Sudamericanos comenzaron a plasmarse en organismos con mayor grado de
compromiso que las meras declaraciones y comunicados anteriores. Ese año, los
presidentes Sudamericanos reunidos en Cusco fundaron la Comunidad Sudamericana
de Naciones (CSN), sobre la base de la convergencia de la Comunidad Andina de
Naciones (CAN) y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR). El espíritu de esa
primera reunión de la flamante organización puede sintetizarse en las palabras
del ex presidente del Perú Alejandro Toledo, entonces anfitrión del evento: “Estamos
aquí para volver realidad el sueño de Simón Bolívar... Pronto tendremos una
sola moneda, un solo pasaporte... Pronto tendremos un parlamento con
representantes directamente elegidos por esta nueva nación que estamos creando
hoy”.
Ésta, que se dio a conocer como la Declaración de Cusco, produjo el compromiso
de los doce países miembros de la Comunidad en el sentido de impulsar procesos
como:
“la profundización
de la convergencia entre MERCOSUR, la CAN y Chile a través del
perfeccionamiento de la zona de libre comercio…; la integración física,
energética y de comunicaciones en Sudamérica, y la transferencia de tecnología
y de cooperación horizontal en todos los ámbitos de la ciencia, educación y cultura…;
además de la armonización de políticas que promuevan el desarrollo rural y
agroalimentario”.
A continuación en el año 2005 se dio la primer cumbre de
la Comunidad Sudamericana de Naciones, allí los Presidentes y Jefes de Gobierno
de los países miembros firmaron una nueva declaración y redactaron la primer
agenda prioritaria de la comunidad. Se establecieron ocho áreas de acción, a
saber: El dialogo político, la integración física, el medio ambiente, la
integración energética, la equiparación de las asimetrías, los mecanismos
financieros sudamericanos, la promoción de la cohesión social, (de la inclusión social y de la justicia social), y las
telecomunicaciones. Se decidió que las “las Reuniones de Jefes de Estado
constituyen la instancia máxima de la conducción política de la Comunidad. Las
mismas serán anuales, se realizarán en todos los países miembros,
preferiblemente en orden alfabético”.
Posteriormente, en diciembre de 2006 se
dio la reunión presidencial en Cochabamba, la cual, hizo especial mención a los
motivos de la necesidad de una integración regional de amplia cobertura en el
contexto actual de globalización
dentro de lo cual se prestó especial énfasis a la integración energética. Desde
esta reunión fue convocada la I Cumbre
Energética Suramericana, que se celebró en abril de 2007 en Isla de Margarita
(Venezuela)
De esta manera, se arriba a la reunión presidencial de Mayo
de 2008, celebrada en Brasilia, donde se estableció el Tratado constitutivo de
la Unión de Naciones Suramericanas. Renombrando, así a la Comunidad de Naciones
Sudamericanas como Unión de Naciones Suramericanas, buscando de esta forma
recalcar el carácter de integración que se le deseaba dar a la cooperación
regional.
Ya desde el preámbulo del Tratado puede verse la relación
que establece este organismo con las soberanías nacionales de los países
miembros al sostener, que estos:
“Ratifican que la plena vigencia de las instituciones
democráticas y el respeto irrestricto de los derechos humanos son condiciones
esenciales para la construcción de un futuro común de paz y prosperidad
económica y social y el desarrollo de los procesos de integración entre los
Estados Miembros”
“Ratifican que tanto la integración como la
unión suramericanas se fundan en los principios rectores de: irrestricto
respeto a la soberanía, integridad e inviolabilidad territorial de los Estados;
autodeterminación de los pueblos; solidaridad; cooperación; paz; democracia;
participación ciudadana y pluralismo; derechos humanos universales,
indivisibles e interdependientes; reducción de las asimetrías y armonía con la
naturaleza para un desarrollo sostenible”
A continuación, ya dentro del cuerpo mismo del tratado, se destacan, además
de la determinación de la estructura de la UNASUR,
los objetivos de la misma relativos al fortalecimiento de las soberanías
nacionales, la inclusión social, la participación ciudadana etc.
Las reuniones subsiguientes han tenido como foco central un trabajo ya
más institucionalizado y sobre cuestiones coyunturales de la actualidad
suramericana. Como veremos en el próximo apartado, algunas de estas reuniones
se han efectuado en el marco de crisis en algunos de sus países miembros y han
sido decididas y realizadas de forma urgente.
Dentro de esta
mecánica de funcionamiento de la UNASUR, es importante hacer notar que el
organismo continuó avanzando en su institucionalización, de forma que en la
cumbre presidencial realizada en Los Cardales (Provincia de Buenos Aires) el
cuatro de Mayo de 2010 se decidió por consenso la designación del ex presidente
argentino Néstor Kirchner como primer Secretario General del organismo.
Así mismo, se debe remarcar como lo hace Nejamkis que no esta previsto en lo
inmediato la construcción de estructuras supranacionales para construir
políticas, ni la coordinación de políticas comerciales. Como por ejemplo la
construcción de una unión aduanera, al estilo de europeo (18/11/2010. Nejamkis, F).
La tarea más
apremiante con la que se encontró el flamante Secretario General fue abogar por
la entrada en vigencia del Tratado Constitutivo del organismo.
Sobre la importancia de este punto nos cuenta Facundo Nejamkis
que: “esta es un poco la tarea que le habían
encomendado y que él había tomado, Néstor Kirchner, como propia. Viajar por los
países, donde todavía no estaba aprobado el tratado, para lograr que el tratado
entre en vigencia (18/11/2010. Nejamkis, F).
Sucede que, entre otras limitaciones, mientras el tratado no fue
ratificado por 9 de los 12 países miembros, no poseia personería jurídica
legal y por lo tanto los países no podían aportar fondos; “Porque no pueden
aportar dineros y recursos a una institución que no existe jurídicamente
(18/11/2010. Nejamkis, F)”.
Desde la madrugada del veintisiete de octubre del 2010,
momento en que falleció Néstor Kirchner, y hasta el 11 de marzo de 2011, la
Secretaria General del organismo permaneció vacante. Aunque se barajaron
diversos nombres para la elección que lo reemplazaría, entre los que destacaba
el saliente presidente de Brasil, Lula Da Silva. La realidad es que a
comienzos de marzo de 2011 se decidió la elección unánimemente de quienes
ocuparán los cargos de la Secretaria General, dividiéndose el mandato, el
primer año estará la ex ministra de Relaciones Exteriores de Colombia María
Emma Mejía,
quien cederá el cargo en el segundo año al actual ministro de Energía de
Venezuela, Alí Rodríguez. Que estos países compartan la secretaría, emite un
claro gesto de confianza de ambas naciones, tanto entre si como hacia el
organismo, como ambiente ineludible para resolver las controversias de la
región.
Si bien el foco
central de este estudio, se posa en el periodo de existencia de la Unasur,
previo a la ratificación de su Tratado Constitutivo, no puede pasarse por alto
que el organismo a continuado desarrollándose y adquiriendo capacidad y
legitimidad, desde que fue escrita la versión preliminar de este estudio. En
este sentido es que debe tenerse en cuenta que. en la misma cumbre que decidió
las nuevas designaciones, se firmó el tratado constitutivo de la UNASUR (debido
a que con la aprobación del tratado por parte del parlamento uruguayo, se
alcanzó el número de 9 miembros efectivos (Posteriormente, el 2/06/2011 Brasil
hará lo mismo, quedando Paraguay como el único país donde el tratado no ha sido
ratificado) y se obtuvo la personería jurídica para ésta.
Así mismo se
dio aprobación a la cláusula democrática que establece principalmente
“sanciones como el cierre de fronteras, espacio aéreo y la suspensión del
comercio y otros suministros”,
como forma de actuar automáticamente frente a un quiebre de la
institucionalidad democrática en cualquiera de los países.
III. La Unión
de Naciones Suramericanas en funcionamiento.
En esta sección veremos los tres principales conflictos de la región
en los que ha actuado la Unasur, desde que fuera firmado el Tratado
Constitutivo de la misma. Estos son: El intento separatista ocurrido en Bolivia
durante septiembre de 2008 (reconocido por la llamada “masacre de Pando”), la
Crisis ocurrida durante agosto de 2009 por el acuerdo Colombiano-Estadounidense
para la instalación de bases militares en el país sudamericano y finalmente el
intento de Golpe de Estado ocurrido en Ecuador el ultimo día del mes de
septiembre de 2010.
Quedan excluidos algunos casos muy relevantes como por ejemplo: la
ruptura de relaciones y la consecuente escalada de tensión entre Venezuela y
Colombia, donde la función del flamante Secretario General de la Unasur, Néstor
Kirchner, fue central en la resolución del conflicto, el ataque a las FARC
realizado por militares colombianos en territorio ecuatoriano o el golpe de
Estado ocurrido en Honduras a finales de junio de 2009. La selección o
exclusión de los casos tenidos en cuenta responde principalmente a la
limitación espacial del presente trabajo, pero al mismo tiempo busca centrarse
en aquellos acontecimientos que mas cabalmente poseen relación con el problema
de la soberanía del Estado – Nación en la era de la globalización, tal como la
hemos definido anteriormente.
III. I. La Masacre de Pando.
Si bien, el diez de septiembre del 2008 las regiones orientales de
Bolivia amanecieron teñidas de violencia y desorden, (“Santa Cruz,
Tarija, Trinidad y Cobija están ocupadas por grupos opositores que golpean a
todo el que sea cercano al oficialismo.”) las
agresiones verbales y simbólicas se orientaron hacia el presidente de la
nación, Evo Morales, mientras que las agresiones físicas lo hicieron hacia
cualquier individuo que (por sus rasgos físicos) fuera tipificado como un
partidario del oficialismo o masista,
considerando que para los opositores “La definición de masista incluye sobre
todo a personas con rasgos quechuas o aymaras, pueblos indígenas que predominan
en las tierras altas de Bolivia”.
Si bien, fueron tomadas diversas instituciones publicas, radios oficiales y fue
echada la policía y al “final de la tarde, los cívicos habían tomado Impuestos,
el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), la recientemente estatizada
Entel e incendiaron la sede del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación
Social (Cejis)” .
Si bien, se cerró un gasoducto que enviaba gas a Brasil y la justificación de
tal accionar fue esbozada por “el diputado del extinto partido de derecha Poder
Democrático Social (Podemos) y presidente de la Asamblea Preautonómica, Carlos
Klinsky”,
quien echó las culpas sobre el gobierno central en su intención de modificar la
constitución: “El tema de fondo es el proyecto de Constitución del MAS. No
puede ponerse en consideración el panfleto o el producto de algo ilegal”. Si
bien, son consideradas todas las situaciones anteriormente mencionadas y todas
las justificaciones planteadas, todo el show político perdería credibilidad en
menos de veinticuatro horas.
Los
acontecimientos del once de septiembre dejarían más de “25 muertos, 25 heridos
y 106 desaparecidos. Muchos de los asesinados con disparos en la cabeza o en el
corazón”.
La mayor parte de los incidentes se registraron en la comarca de Porvenir, “a
unos 30 Km. al este de la ciudad de Cobija, capital del departamento de Pando,
cuando grupos cívicos y funcionarios de la prefectura opositores llegaron a la
zona para impedir una reunión de campesinos partidarios del presidente Evo
Morales.
Estos hechos harían ya evidente la existencia de una decisión premeditada para
efectuar un Golpe de Estado contra el gobierno de Evo Morales.
La reacción de
los países vecinos no se hizo esperar y así fue como el quince de septiembre se
decidió realizar en Chile una cumbre extraordinaria de la UNASUR para de esa
forma expresar el apoyo regional incondicional al gobierno constitucional de
Evo Morarles. Coincidimos con Peña en que:
“la Declaración de La Moneda reflejó la
capacidad y la voluntad política de los países sudamericanos para realizar
aportes concretos a la solución de problemas que puedan alterar la paz y la
estabilidad en la región. El mensaje de la cumbre de la Unasur en Santiago fue
muy claro, en el sentido de que los problemas de la democracia en un país
sudamericano conciernen a todos los demás” (Peña, 2009: 3)
Sin embargo, la
actuación de la recientemente constituida Unión no se limito a la declaración
surgida de dicha reunión, sino que allí mismo “la UNASUR tomo el tema,
constituyó una comisión investigadora. La cual esclareció la masacre. Argentina
jugo un rol muy importante. Quien dirigió la investigación, es un experto
argentino en Derechos Humanos, Rodolfo Mattarollo” (18/11/2010. Nejamkis,
F). En ese momento “la Unasur tuvo un rol muy importante como estabilizadora
del conflicto político interno, respaldando al gobierno de Evo Morales y en el
esclarecimiento del hecho” (18/11/2010. Nejamkis, F).
Dicha investigación señaló como responsable de las muertes, torturas y
hostigamientos a Leopoldo Fernández, Prefecto de la localidad de Pando, quien
fuera capturado pocos días después, junto con varios de sus colaboradores y
que desde entonces se encuentra recluido en la cárcel de San Pedro de La paz,
por orden judicial.
Fruto de dicha
cumbre surgió también una comisión encargada de acompañar al presidente
boliviano en el dialogo con los prefectos rebeldes. Evo Morales cosechó el
apoyo de todos los presidentes de la Unión, así como del mandatario Mexicano y
de la OEA. Hugo Chávez resumió la sensación preponderante entre los presidentes
que asistieron a la cumbre al sostener: “Hemos abortado un golpe de Estado en
Bolivia y si no, por lo menos hemos comenzado a abortarlo”.
III. II. Nuevas
bases militares Norteamericanas en Colombia.
Cuando se dio a
conocer la noticia de que el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, se
encontraba realizando negociaciones con los Estados Unidos de Norteamérica para
la instalación de siete nuevas bases militares norteamericanas en Colombia, los
países de la región, especialmente aquellos con los que Colombia posee
fronteras, reaccionaron velozmente para rechazar la situación, en tanto que la
consideran una amenaza para la seguridad de sus países.
Así fue que,
fuera de agenda, el diez de agosto de 2009 en la cumbre presidencial realizada
en Quito, producto de una intervención hecha por Hugo Chávez,
se introdujo la problemática de la militarización estadounidense en Colombia.
La discusión por el tema de las bases había quedado fuera de la agenda en la
reunión preparatoria previa entre los ministros de relaciones exteriores. De
Quito, por iniciativa de la presidente de Argentina, como forma de aplacar los
caldeados ánimos, surgió la idea de realizar el 24 de agosto una cumbre
extraordinaria de presidentes de la UNASUR en Bariloche, que tuviera como tema
central la discusión de la instalación de dichas bases.
Si bien la televisación
en directo de la cumbre fue una excepcionalidad ampliamente resistida por la
mayoría de los presidentes, esta se llevó a cabo por la insistencia del
Presidente colombiano, Álvaro Uribe, este dato, es interesante para considerar
el nivel de confrontación existente entre los diversos mandatarios y la
necesidad de la UNASUR de poseer cierto grado de consenso en todas sus medidas,
como forma de contener su débil existencia. Quien mas renegaría por esta
situación, sería finalmente Lula da Silva al considerar que la presencia
periodística derivaría en alocuciones presidenciales orientadas mas a la
satisfacción de sus propios ciudadanos que a la resolución del conflicto.
La cumbre estuvo marcada por una constante tensión entre los presidentes de
países limítrofes a Colombia, por un lado y dicho país, por el otro. Aquí es
importante remarcar que: “el presidente Uribe, mientras estaba haciendo un
acuerdo con los estados Unidos para instalar las bases acepto a la Unasur como
un espacio de discusión del tema” (18/11/2010. Nejamkis, F). Esto representó un avance importante en la consolidación del
organismo como principal herramienta valida de resolución de controversias, en
ese sentido es que sostiene Nejamkis: “tanto los países con gobiernos más
orientados hacia la Izquierda como aquellos mas conservadores o de Derecha,
aceptan a la Unasur como el espacio para la discusión y el debate. Eso es lo
importante” (18/11/2010. Nejamkis, F).
Finalmente la
cumbre resguardo la integridad del organismo y se consensuaron una serie de
resoluciones que, en mayor o menor medida, parecieron satisfacer a todos los
presentes. El documento que se generó en la reunión contempla la posición
colombiana no condenando explícitamente la decisión de dicho país, sin embargo,
establecía al mismo tiempo el compromiso de que el acuerdo con Estados Unidos
se circunscribiría a Colombia y que la UNASUR mediante el Consejo Suramericano
de Defensa podría realizar un monitoreo del acuerdo.
No obstante,
tal como surge de las conversaciones con Facundo Nejamkis, “El tema de las
bases no se resolvió (18/11/2010. Nejamkis, F)”, se duda la reacción que pueda llegar a tener el monitoreo
del organismo en el caso de que sean violadas las condiciones del acuerdo.
Luego de la cumbre, el tema de las bases ha quedado opacado, para la mayor
parte de Suramérica, por otras cuestiones de atención más inmediata
Pese a todo, la
Corte Constitucional de Colombia dio una sorpresa a la región al declarar el
diecisiete de octubre de 2010 inconstitucional
el acuerdo celebrado en 2009 entre ese país y Estados Unidos. Si bien es
prematuro aseverar que la presencia militar Norteamericana se encuentra
totalmente imposibilitada, este fallo representa un primer freno, y cuando
menos, un retraso en la consecución del objetivo original. A partir de entonces
los probables nuevos convenios bilaterales deberán pasar por el parlamento y
luego ser revisados por dicha corte, ya que el alcance del veredicto solo
afecta al convenio especifico para el cual fue dictado.
III. III.
Ecuador: El Golpe de Estado fallido.
De los tres
casos considerados en este breve trabajo, este es el único que por su acaecer
temporal posee la actuación de una figura extra dentro de la estructura de la
UNASUR, esta es, la figura de Néstor Kirchner como Secretario General del
organismo. Presencia que puede considerarse, junto con la convicción aprendida
en anteriores momentos de crisis, de que la rápida y decida acción de la UNASUR
es esencial para el efectivo cumplimiento de sus objetivos en momentos clave.
Pese a constituir
el mas breve y claro de los casos tenidos en cuenta, el intento de golpe de
Estado en Ecuador representó la crisis mas sombría de la que el organismo tenga
registro, al tiempo que estimuló la mas rápida y profunda reacción de la
UNASUR.
La mañana del
treinta de septiembre de 2010 representaría el inicio de la jornada mas agitada
de la política Latinoamérica desde el exitoso golpe de Estado llevado a cabo en
Honduras el veintiocho de junio de 2009:
“… a
las 7.30 comenzaron a divulgarse las primeras noticias. En operaciones
coordinadas en todo el país, grupos de policías de base (tropa) tomaron,
simultáneamente, sus propios cuarteles, abandonando de facto las calles, plazas
y rutas de todas las ciudades. Su argumento: la pretendida Ley de Servidores
Públicos mermaría sus beneficios económicos (ascensos salariales y
bonificaciones, entre otras medidas).
Hacia las nueve
de la mañana seria el propio Correa quien se acercaría hasta las inmediaciones
del Regimiento Quito para intentar controlar la situación personalmente, sin
embargo, seria recibido con gases lacrimógenos.
Por encontrarse convaleciente de una operación de rodillas el mandatario debió
ser llevado por sus custodios al hospital, desde donde dio un primer mensaje a
los policías insurrectos que se encontraban cercándolo: “Señores, si quieren
matar al presidente, aquí está, mátenme si les da la gana, mátenme si tienen
valor, en vez de estar en la muchedumbre, cobardemente escondidos”,
en una clara referencia a algunos pocos policías que luego Correa señalaría
como infiltrados y agitadores dentro del cuerpo policial.
Apenas conocida
la noticia y mientras Correa comenzaba las que serian nueve largas horas de
cautiverio en el hospital, los presidentes de los distintos países miembros de
la UNASUR comenzaban a coordinar un encuentro extraordinario de emergencia en
Buenos Aires para apoyar la vigencia de la constitución y mostrar un claro
respaldo al presidente Correa, el mismo seria promovido por la presidente
Argentina y su marido, Néstor Kirchner, Secretario General del organismo.
Mientras todo
esto tenia lugar, en Ecuador “el edificio donde funciona la televisión pública
y la agencia estatal de noticias fue tomado momentáneamente por opositores”.
Entre los que encabezaron esa toma se encontraba el abogado del ex presidente
Lucio Gutiérrez, Pablo Guerrero. Lucio Gutiérrez seria posteriormente señalado,
por el gobierno de Rafael Correa, como uno de los instigadores y autores
intelectuales de los hechos.
A su llegada a
la argentina, los mandatarios de Colombia y Perú anunciaron que unilateralmente
habían cerrado sus fronteras con Ecuador al conocerse la gravedad del asunto.
Cuando cerca de las doce de la noche hora Argentina, se daba inicio a la cumbre
presidencial, siendo las diez de la noche en Quito, se supo la noticia que el
presidente ecuatoriano había sido rescatado del hospital por un grupo de elite
del ejercito, en un operativo que había llevado mas de media hora.
Por lo cual, la presidente Cristina Fernández inauguró la reunión diciendo: “Podemos
celebrar que el presidente (Rafael) Correa ha sido liberado. La situación en
Ecuador se encuentra bajo control”.
El intento golpista había fracasado.
Pero, las
consecuencias de dicha jornada no hacían mas que empezar. El procedimiento por
el cual Correa había abandonado el hospital había dejado tras de si mas de
cuatro muertos y casi doscientos heridos, por lo que éste decreto tres días de
duelo y el estado de sito, al menos por una semana.
Una vez
restablecido en su cargo Correa declaró: “aquí no puede haber perdón ni olvido,
jamás impunidad”, buscando mostrar la fortaleza del gobierno. Si bien, las
acusaciones mas fuertes se dirigieron al líder de la oposición (Lucio
Gutiérrez), tres coroneles fueron formalmente acusados por intento de homicidio
y algunos cientos de policías fueron acusado de sedición. Sucede que la
camioneta en que escapó Correa recibió al menos cuatro disparos durante la
fuga, y diversas fuentes aseguraron haber escuchado gritos que ordenaban
asesinar al presidente.
Por su parte,
la UNASUR, no se limito a efectuar un apoyo simbólico a la institucionalidad
ecuatoriana, aunque pueda ser que la UNASUR principalmente cuente con
simbólicas, este “es un simbolismo fuerte” (18/11/2010. Nejamkis,
F). Fruto de dicha cumbre de emergencia, en vistas de que
la rápida reacción regional, entre otros factores, había desbaratado el intento
golpista los presidentes avanzaron en el acuerdo por crear una Cláusula
Democrática, según la cual ante cualquier quiebre de la institucionalidad en
alguno de los países miembros el país afectado queda automáticamente excluido
del organismo así como otra serie de medidas que van “desde el cierre de
fronteras, la prohibición de usar el espacio aéreo de otros países, la
interrupción de las relaciones comerciales, la interrupción del flujo de
recursos (gas, petróleo, electricidad)” (18/11/2010. Nejamkis,
F).
III. IV. Breve
comentario general sobre los casos considerados.
Es importante
no dejar de tener en cuenta algunos comentarios finales que surgieron de las entrevistas
y que son comunes a todos los tres casos. Consideramos junto a Facundo Nejamkis
que:
“La UNASUR, funciona muy bien como foro
político de la región, que logra resolver en forma autónoma, los conflictos,
que antes quizás, en la región se resolvían vía golpe de estado, o se resolvían
con la intervención de un organismo externo a la región o de una potencia
extranjera. Entonces, en ese sentido, la Unasur tiene un rol importantísimo. Poco
ha poco han logrado constituir una confianza en esta instancia, me parece que
es una muestra de la autonomía de la región respecto al mundo.”
(18/11/2010. Nejamkis, F)
Incluso la
victoria de algunos gobiernos “de derechas” en la región no ha representado una
perdida para el organismo, ya que estos han debido amoldarse al contexto
legitimando, a la Unasur.
Nejamkis sella
su testimonio considerando a grosso modo las razones por las que cree que la
UNASUR, a diferencia de otros bloques regionales, parece estar tan preocupada
por mantener la institucionalidad de sus países miembros. Sucede que Suramérica
ha sido casi la única región del mundo que ha sufrido golpes de Estado
simultáneos en todos sus países. Entonces ningún Estado esta dispuesto a volver
a atravesar ese tipo de situaciones. En ese sentido sostiene:
“La UNASUR es un signo de estos
tiempos, nuestros países están en un estado de madurez que no pueden aceptar,
no solo internamente sino que en los países vecinos se quiebre el orden
constitucional. Porque aparte es por contagio, no solo por solidaridad. Si uno
permite un golpe de estado en otro país, mañana lo sufre uno. En ese sentido,
América latina funciona por contagio (18/11/2010. Nejamkis,
F)”.
En el mismo
sentido se inscribe Peña al sostener: “América
del Sur tiene las características de un subsistema político internacional
diferenciado. Estas características tienen mucho que ver con la geografía, la
vecindad y la historia, y hoy también se relacionan con ciertos recursos
compartidos y con la proximidad de sus mercados”. (Peña, 2009: 3)
Esta
interdependencia prosigue Peña, potencia la “conexión de las respectivas
agendas nacionales, de modo que los efectos de contagio de lo que ocurre en
cualquiera de los países sobre el resto suelen ser intensos” (Peña, 2009: 2)
Así, también
Peña, en su articulo sobre la Unasur (escrito antes de la adquisición de la personería
juridirica del organismo), coincide con nosotros en la postura de que “y ña al sostener: " se inscribe titucionalidad
democratica en cualquiera de los paises.nte la decada de los 90' y legitimidad,
dla Unasur nació entonces como una iniciativa de fuerte perfil político”
(Peña, 2009: 2)
Conclusión.
En las páginas
precedentes hemos intentado dar una visión alternativa a la preponderante sobre
el proceso de globalización contemporánea. Para ello nos hemos valido del
ejemplo Suramericano que presenta la UNASUR. Si bien este organismo se
encuentra aún en proceso de gestación, posee ya un fuerte peso en la región a
niveles simbólicos y políticos, en tanto que la totalidad de los gobiernos han
demostrado confiar en él en primera instancia, cada vez que se ha producido
alguna crisis en la región.
Al considerar
los aspectos mas estrictos de las teorías de la globalización y plantearnos la
pregunta sobre la capacidad restauradora de la soberanía que poseería la
UNASUR, se torna prácticamente imposible concluir con un posicionamiento
definitivo. Por ello se apelará a la distinción, previamente marcada, que
efectúa Held en la cual se distingue entre una Soberanía Interna y una
Soberanía Externa. De esta forma sostendremos que: si bien, la UNASUR es un
organismo multinacional y que por tanto para su mera existencia requiere de la
cesión de algún grado de soberanía estatal, esta se ha dado (hasta el presente)
como una reducción de la soberanía externa en función de un reforzamiento de la
Soberanía Interna. Lo cual representa una novedad en el funcionamiento de los
organismos regionales, cuando normalmente se reducen ambas simultáneamente. En
ese sentido es que se habla de una “globalización positiva”, ya que fortalece,
en lugar de debilitar, las soberanías de los Estados – Nación entendidos como
un valor en sí mismos.
Esto se ve
claramente por un lado, en el reconocimiento de la organización como una
instancia superior con autoridad para decidir y por el otro, en el uso que se
le ha dado a estas capacidades en tanto que, reforzamiento y restitución de los
gobiernos legítimamente constituidos.
Este
reforzamiento de la Soberanía Interna se ve mas claramente en la Masacre de
Pando y en el intento de golpe de Estado en Ecuador, cuando la presión externa
que ejerce el organismo logra desviar el curso de los acontecimientos a favor
de una devolución de potestades para el gobierno nacional de los Estados
afectados. En este sentido, la defensa de la democracia tan presente en la
UNASUR representa por si misma una protección de las soberanías suramericanas.
En tanto se considera que la región, ha constituido históricamente un caldo de
cultivo ideal para regímenes dictatoriales. Los cuales al desplegarse lo hacen
en todo el territorio, prácticamente de forma simultánea. Para proseguir por
esta línea argumental es central recordar la posición de Held, donde la
soberanía es vista como la autoridad política de una comunidad que tiene el
derecho reconocido de ejercer los poderes del estado. Siendo que las dictaduras
carecen de ese “derecho reconocido” la prevención frente a ellas constituye un reforzamiento
de la soberanía interna, como fortalecimiento de la soberanía popular.
Así, la UNASUR
promete consolidarse principalmente como un foro político desde el cual las
naciones suramericanas coordinarán posicionamientos políticos de carácter
regional. Mientras que hacia el interior de sus países miembros, se establece
como una persistente muralla defensiva de la institucionalidad y aseguradora de
la gobernabilidad. Argumentamos que este perfil de organismo internacional,
prácticamente inédito a nivel global, se sustenta como señalamos anteriormente,
en la historia regional que presenta una tendencia especial por la
inestabilidad política democrática. En ese sentido, la UNASUR, se estaría
consolidando como un fruto de la globalización que actúa dificultando la
aparición de procesos políticos característicos de una época pre-globalizada,
tal como lo fueron las dictaduras militares de las décadas de los setenta y
ochenta.
Por lo tanto,
considerando que la UNASUR ni siquiera existía como concepto antes del año 2008,
que los casos considerados pertenecen al periodo en el cual se encontraba aun,
en la búsqueda de su consolidación legal, y que solo desde marzo de 2011 posee
existencia legitima, solo puede decirse que, hasta el momento ha florecido, a
través de ella la evidentemente voluntad regional de comenzar a conducir los
propios destinos, dejar de depender de las decisiones originadas en las potencias,
y la conciencia de que estos objetivos políticos solo son posibles con la
cooperación entre hermanos países que se encuentran en situaciones similares,
pero que poseen una historia y cultura comunes que los acercan mas que el
propio presente.
Queda por ver
si el desenvolvimiento del organismo consolidará hacia futuro esta
Globalización Positiva (como defensa conjunta de las soberanías individuales),
como parece indicar la instalación de la Cláusula Democrática, si será
finalmente ratificado por todos sus miembros, y si mantendrá el ímpetu inicial
que sus fundadores le imprimieron, o si bien, la institucionalización del
organismo privilegiará el desarrollo de la cooperación aduanera y comercial,
dejando en un segundo plano las funciones que en la actualidad la definen como
el como un excepcional foro político regional. La victoria de algunos gobiernos
“de derechas” en la región no ha representado una perdida para el organismo, ya
que estos han debido amoldarse al contexto legitimando a la Unasur.
Finalmente,
debe indicarse que del análisis de las teorías de la globalización, desde una
óptica suramericana surge, como hemos visto al inicio de este trabajo, la
pregunta por la relación entre la esta y las políticas neoliberales aplicadas
globalmente. Considerando que ambas situaciones alcanzaron su punto mas alto
durante la década de los ’90 y que, cuando menos regionalmente se percibe en la
actualidad el retroceso de las políticas neoliberales, lo que dentro de esta
lógica podría significar un cambio en la forma en que son procesados los
efectos de la globalización. Sin embargo, esto deberá ser estudiado largamente
en el futuro, si las tendencias regionales se mantienen tal y como se
encuentran actualmente.
Ciencia Política (UBA)
Bibliografía
- Held, D.
(1997). La democracia y el orden global. Barcelona: Paidós
- Castells, M.
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estructural. Buenos Aires: Norma / FLACSO.
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América Latina. En Lechini, G. (comp.) La globalización y el Consenso de
Washington: sus influencias sobre la democracia y el desarrollo en el sur. Buenos
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(2009). MERCOSUR: ni utopía ni promesa incumplida. Los dilemas
de la integración real. En La integración regional en América
Latina desde las prácticas nacionales: hacia la identificación de ámbitos de
avance en la integración latinoamericana. Capítulo MERCOSUR. ESTUDIO CELARE-CLAEH
Links
Consultados
-
http://www.comunidadandina.org/documentos/dec_int/cusco_sudamerica.htm
-
http://www.unesco.org.uy/shs/fileadmin/templates/shs/correos
indical/CSLAtematico12.pdf
- http://www.integracionsur.com/sudamerica/CumbreSudamericanaBrasilia2005.pdf
- http://www.pptunasur.com/downloads/tratado-constitutivo-UNASUR.pdf
- http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1309804
- http://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/84973
- www.losandes.com.ar/notas/2011/5/9/colombian
a-maria-emma-mejia-nueva-titular-unasur-567167.asp
- www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/ARTICU
LO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-8999220.html
- www.flacso.org/uploads/media/Protocolo_Adicional.pdf
- http://www.cooperativa.cl/pinera-unasur-todavia-ti
ene-que-demostrar-su-utilidad/prontus_nots/2009-08-29/133554.html
- http://latercera.com/contenido/674_256675_9.shtml
Entrevistas
Propias
- 18/11/2010.
Facundo Nejamkis
Diarios
- Sebastián
Ochoa. Crece la violencia en el oriente, Pagina/12, El Mundo, 10/09/08.
- Marcel
Velásquez Castro. Leopoldo Fernández, el carnicero de Pando, Terra
Magazine, Mundo, 15/09/08.
- Anónimo. Se
elevó a ocho el número de muertos tras los enfrentamientos en Pando,
Pagina/12, Ultimas Noticias, 11/09/08.
- Daniel
Miguez. Un viaje de egresados con un clima belicoso, Pagina/12,
El País, 11/08/09
- Daniel Miguez. Una Unasur con bases firmes, Pagina/12, El Pais,
29/08/09
- José
Natanson. Tensiones y pretensiones en Sudamérica, Pagina/12, El País,
30/08/09
- Hernán Ramos. Militares rescatan en un feroz tiroteo al
presidente Correa, Clarín, Mundo, 1/10/10
- Walter
Goobar. Fallido golpe de estado contra Rafael Correa: Trama de un rescate
bajo fuego, Miradas al Sur, Politica, 3/10/10
- Anónimo. Tropas
de elite rescataron al presidente Rafael Correa, secuestrado por los policías
golpistas, Pagina/12, El Mundo, 01/10/10
- Nicolás
Lantos. La Unasur reaccionó sin fisuras, Pagina/12, El Mundo, 01/10/10
Notas de
revistas.
- Guiñazu, M. (Agosto 2002). Estado y Reforma en las nuevas recomendaciones del Banco
Mundial: Conceptos y teorías. Revista Política y Gestión. Ediciones Homo
Sapiens.
- Peña,
F. (febrero 2009). La integración del espacio sudamericano. ¿la Unasur y el Mercosur
pueden complementarse? Revista Nueva Sociedad N° 219
Anexo Nº 1. Entrevista a Facundo Nejamkis.
Facundo
Nejamkis nació en Buenos Aires en 1974. Es licenciado en Ciencia Política por
la Universidad de Buenos Aires (UBA). Es docente de la UCES. Cursó estudios de
maestría en Administración y Políticas Públicas en la Universidad de San
Andrés. Publicó diversos artículos sobre esta temática y desempeñó, además, una
importante labor profesional como consultor en múltiples áreas del Estado
nacional y de la Ciudad de Buenos Aires. Se desempeñó como Jefe de Gabinete de
la Presidencia de la Comisión de Representantes Permanentes del MERCOSUR (CRPM).
Desgravación.
18/11/2010 Entrevista a Facundo Nejamkis
P- Para
empezar; ¿como debería presentarlo?
R- Soy
licenciado en Cs. política en la UBA, asesor de Martín Sabbatella en todo lo
referente al Mercosur, y estaba asesorando en la Secretaria General de la
Unasur, al Sr. Néstor Kirchner. Soy director la fundación C.E.P.E.S participando
en el programa “observatorio de política exterior argentina”.
P- ¿Podría dar
una visión general de la Unasur?
R- La Unasur
tiene un estatus jurídico bastante particular, porque en realidad es una
organización que esta naciendo, todavía no esta constituida formalmente. Esa es
la realidad. A diferencia del MERCOSUR que ya esta aceptado y validado y
legitimado y legalizado, en todos los países. O La comunidad andina de naciones
o la unión europea, la Unasur, en realidad es un proyecto de Integración, que
tiene mas validez en términos de su legitimidad política que en términos de su
legitimidad jurídica. ¿Porque? Porque para que la Unasur este constituida
jurídicamente. 9 de los 12 países que la integran, tienen que aceptar el
tratado en sus congresos, sus respectivos parlamentos, y la realidad es que
todavía no lo han hecho, no hemos llegado a ese número. Todavía faltan brasil,
Uruguay, Paraguay, Surinam, y Colombia (si no me equivoco). Estamos en 7
países, estamos cerca, pero falta. Y esta es un poco la tarea que le habían
encomendado y que él había tomado, Néstor Kirchner, como propia. Viajar por los
países, donde todavía no estaba aprobado el tratado, para lograr que el tratado
entre en vigencia. ¿Por qué es importante que el tratado entre en vigencia? porque
mientras no entre en vigencia, hay muchas acciones que no pueden llevarse a la
práctica. Por ejemplo: los países no podían aportar recursos para que funcione
la Secretaria General. Porque no pueden aportar dineros y recursos a una
institución que no existe jurídicamente. O, por ejemplo, se esta teniendo una
acción muy fuerte de cooperación con Haití, por el tema del terremoto, la
Unasur instalo una secretaria técnica, en Puerto Príncipe directamente. Bueno,
la ingeniería de todo eso es muy sofisticada, de por si. Pero es mas
sofisticada aun, porque la Unasur no tiene datos jurídicos, ya constituidos. No
obstante esto, la Unasur, ha ido ganando desde su creación un peso político muy
importante, vinculado a una serie de acciones que tuvieron lugar, algunas antes
y otras después, de la elección de Néstor Kirchner como Secretario general. Y
estas acciones tuvieron que ver, fundamentalmente, (te relato tres hechos). Un
hecho es la intervención de la Unasur frente al hecho conocido como la “masacre
de Pando”, en Bolivia. En el conflicto que hay entre las provincias que tienen
pretensiones autonómicas y el gobierno central de Evo Morales. Se produjo una
masacre indígena muy fuerte, había un conflicto político muy potente en ese
país, la Unasur tomo el tema, constituyo una comisión investigadora. La cual
esclareció la masacre, argentina jugo un rol muy importante. Quien dirigió la
investigación, es un experto argentino en Derechos Humanos, Rodolfo Mattarollo.
Quien dirige actualmente la oficina de la Unasur en Haití. Y ahí, la Unasur
tuvo un rol muy importante como estabilizadora del conflicto político interno,
respaldando al gobierno de Evo Morales y en el esclarecimiento del hecho.
Y después,
dos hechos más, ya con Néstor Kirchner elegido como secretario general. Uno es
la resolución del conflicto entre Colombia y Venezuela. Que ya estaba en un
nivel de ruptura de relaciones diplomáticas. Y ahí Kirchner hizo una mediación
y un trabajo de acercamiento muy importante. Y logro resolver la cuestión, o
los países lograron resolver la cuestión. Y después, la reacción unánime de3
todos los presidentes, ante el intento de golpe de Estado en Ecuador,
moviéndose rápidamente todos aquí en Buenos aires. Es decir, la Unasur,
funciona muy bien como foro político de la región, que logra resolver en forma
autónoma, los conflictos, que antes quizás, en la región se resolvían vía golpe
de estado, o se resolvían con la intervención de un organismo externo a la
región o de una potencia extranjera. Entonces, en ese sentido, la Unasur tiene
un rol importantísimo. Por supuesto, no se si esto va a significar que en algún
momento se traduzca en proceso de integración, con políticas publicas comunes,
al estilo de la Unión Europea. Por ahora, lo que es, es un foro político muy
potente, en el cual los países de la región logran resolver sus conflictos de
intereses. En ese sentido, no me parece a mi que en el sentido de la hipótesis
planteada, sobre lo afectada que se vea la soberanía de cada país, por su
puesto cualquier instancia internacional en la cual los países tienen que ceder
su derecho al “uso de la fuerza”, para negociar, es ceder un poco de soberanía.
Es como para un individuo aceptar vivir en un estado, con reglas de juego y con
determinadas obligaciones y derechos, también es ceder parte de su libertad. En
ese sentido si.
Pero también
me parece que, en el caso de nuestra región, los países pueden articular
juegos operativos “win-win”, donde ganan todos. Me parece que la Unasur es uno
de esos casos. Uno de esos casos donde la articulación y la cooperación entre
los países logra resolver cuestiones que antes no se resolvían. En ese sentido
me parece que para los países es una ganancia, y no una perdida.
La Unasur sin
embargo, no es un proceso de integración como la unión europea. Si te fijas en
Europa, no hay duda que algo de perdida de soberanía le genera a los estados
pertenecer a la unión europea.
Nejamkis recibe una llamada.
R-¿Donde
estábamos? Te decía, no se cuando ese proceso va a llegar, hoy la Unasur es un
foro de coordinación política. Por supuesto, hay instancias de acumulación de
políticas sectoriales. Hay reuniones de los ministros de salud, de defensa y
sacan algunas políticas. No esta previsto en lo inmediato la construcción de
estructuras supranacionales para construir políticas ni en lo inmediato esta
previsto la coordinación de políticas comerciales. Ya sea para la construcción
de una unión aduanera, al estilo de Europa. Ya sea, para negociar acuerdos con
otros mercados. En ese sentido me parece que es un proceso distinto. Pero, como
foro político es muy eficiente. Ha logrado ser, digamos, los países tienen
confianza. Poco ha poco han logrado constituir una confianza en esta instancia,
me parece que es una muestra de la autonomía de la región respecto al mundo.
Pero
volviendo a la cuestión de la soberanía, no hay nada en el Tratado constitutivo
que plantee la cuestión de la sesión de soberanía. Ahí no hay tribunales, no
hay constitución de una justicia supranacional, instituciones supranacionales.
Por el contrario, me parece que es un factor de estabilización y de ganancia.
P- Si, lo que
buscamos ver, es mas la reacción de la Unasur a nivel político que de políticas
Publicas. Centrándonos, principalmente en esos tres o cuatros casos que usted
mencionaba antes.
R-En la masacre
de pando, no es solamente la resolución política del conflicto. En el sentido
de, por ejemplo. Juntar a todos los presidentes expresar el apoyo al gobierno
de Evo. Sino que además después hubo una continuidad, se constituyó la
comisión investigadora, dirigida por Mattarollo. La misma se tomo un tiempo,
esclareció el asunto, dictamino responsabilidades. Ahí hubo una construcción
importante.
P- ¿Cual es su
opinión en relación conflicto Colombia – Venezuela y las bases en Colombia?
R-El tema de
las bases no se resolvió. Pero es importante considerar que, el presidente
Uribe, colombiano, mientras estaba haciendo un acuerdo con los estados Unidos
para instalar las bases acepto a la Unasur como un espacio de discusión del
tema. Se hizo una cumbre extraordinaria en Bariloche para discutir el tema. Es
decir, tanto los países con gobiernos más orientados hacia la Izquierda como
aquellos más conservadores o de Derecha, aceptan a la Unasur como el espacio
para la discusión y el debate. Eso es lo importante.
P-Incluso
habíamos pensado en incluir el caso de Honduras.
R-Ahí ya no se
incluye a todos los países de la Unasur. Si bien todos repudiaron el golpe,
actualmente hay algunos países que reanudaron las relaciones con Honduras y
otros que no. Por ejemplo; Colombia. En este caso no hay una posición
homogénea.
P- Pero si se
hubiera dado el Golpe de Estado en Ecuador, ¿con que herramientas cuenta la
Unasur?
R-Bueno, los
presidentes se reunieron acá y plantearon una serie de medidas preventivas que
ahora se van a plasmar en la creación de una Cláusula Democrática. Que tiene
que ver con las medidas que se van a tomar en el caso de que en algún país se
quiebre el orden institucional. Que van desde el cierre de fronteras, la
prohibición de usar el espacio aéreo de otros países, la interrupción de las
relaciones comerciales, la interrupción del flujo de recursos (gas, petróleo,
electricidad). Una serie de medidas para anular al país y evitar que ese país
legitime cualquier posibilidad de golpe de Estado. Lo que pasa es que cuando se
reunieron ya, las fuerzas golpistas estaban en retroceso, se estaba desarmando
la “intentona”, entonces no tenía sentido plantear medidas para el caso
específico de Ecuador. Pero insisto, todos los países, tanto de izquierda como
de derecha, todos coincidían en la necesidad de tomar medidas. Eso es
importante.
P-Entonces,
hasta ese momento no había herramientas para actuar…
R-La Cláusula
Democrática, es muy probable que se sancione ahora, en la próxima cumbre de
Guyana. Que tiene que ver con estas medidas a tomar en caso de que en algún
país se quiebre el orden institucional.
P-En relación a
un Parlamento sudamericano…
R-Es parte de
la agenda de la Unasur. Aunque no se encuentra en un primerísimo lugar. Todo
proceso de integración prevé en algún momento la participación de la sociedad
civil. Sino seria un proceso conducido únicamente por las cabezas de los
Estados. O los ministerios de relaciones Exteriores. Pero poca influencia de la
representación popular.
El MERCOSUR tiene
su parlamento, la comunidad andina tiene el suyo. Aun falta normalizar la
situación de los países, pero los parlamentarios del MERCOSUR, deberían ser
elegidos por voto directo, solo lo ha hecho Paraguay.
P-La idea original era esa, ver si
la importancia de la Unasur era solo simbólica o había adquirido ya, mecanismos
de acción.
R-hasta el momento, solo
simbólica. Pero es un simbolismo fuerte. Recordá que la Unión se esta creando
aún. Muchas veces los mecanismos se crean Ad- hoc, cuando fue la “masacre de
pando” se creó la comisión esclarecedora, cuando fue lo de las bases en
Colombia se armo una reunión extraordinaria, cunado fue lo de Colombia y
Venezuela se dio una mediación del secretario general, cuando fue el Golpe en
Ecuador, se delineo la Cláusula Democrática. Son herramientas que se van
creando, no hay antecedentes.
P-Además, debemos considerar que
esta característica democrática solo se da en Latinoamérica, que ha pasado
etapas antidemocráticas tan extendidas.
R-Otros organismos han sido más
tolerantes con situaciones de inestabilidad política. La UNASUR es mas un signo
de estos tiempos, cuando nuestros países están en un estado de madurez que no
pueden aceptar, no solo internamente sino que en los países vecinos se quiebre
el orden constitucional. Porque aparte es por contagio, no solo por
solidaridad, si uno permite un golpe de estado en otro país, mañana lo sufre
uno. En ese sentido, America latina funciona por contagio.
P-La cuestión de los golpes de
Estado regionales, no se ha dado en otros lados. Quizás los quiebres
constitucionales en otros lados se han dado, pero aisladamente. Por ello la
UNASUR se toma tan en serio la protección de la institucionalidad.
R- Así es, Usted lo ha dicho.
Fin de la entrevista.
Anexo Nº 2. Organigrama de la Unión de Naciones Suramericanas.

Fuente: Producción propia, en base
al Tratado Constitutivo de la Unión de Naciones Suramericanas.
1. Es el órgano máximo de la Unasur. Sus atribuciones son:
establecer los lineamientos políticos, planes de acción, programas y proyectos
del proceso de integración suramericana y decidir las prioridades para su
implementación, convocar Reuniones Ministeriales Sectoriales y crear Consejos
de nivel Ministerial, decidir sobre las propuestas presentadas por el Consejo
de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, adoptar los lineamientos
políticos para las relaciones con terceros.
Las reuniones ordinarias poseen una periodicidad anual. A
petición de un Estado Miembro se podrá convocar a reuniones extraordinarias, a
través de la Presidencia Pro Tempore, con el consenso de todos los Estados
Miembros de UNASUR.
1.1. Dentro de este consejo se encuentra la Presidencia
Pro-tempore de la unión, la cual es ejercida sucesivamente por cada uno de los
Estados Miembros, en orden alfabético, por períodos anuales. Sus atribuciones
son: preparar, convocar y presidir las reuniones de los órganos de UNASUR,
presentar para su consideración al Consejo de Ministras y Ministros de
Relaciones Exteriores y al Consejo de Delegadas y Delegados el Programa anual
de actividades de UNASUR, en coordinación con la Secretaría General,
representar a UNASUR en eventos internacionales, previa delegación aprobada por
los Estados Miembros, asumir compromisos y firmar Declaraciones con terceros,
previo consentimiento de los órganos correspondientes de UNASUR.
2. Las Atribuciones del consejo de Ministras y Ministros de Relaciones
Exteriores son: adoptar resoluciones para implementar las
decisiones del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, proponer
proyectos de decisiones y preparar las reuniones del Consejo de Jefas y Jefes
de Estado y de Gobierno, coordinar posiciones en temas centrales de la
integración suramericana, desarrollar y promover el diálogo político y la
concertación sobre temas de interés regional e internacional, realizar el
seguimiento y evaluación del proceso de integración en su conjunto, aprobar el
Programa anual de actividades y el presupuesto anual de funcionamiento de
UNASUR, implementar los lineamientos políticos en las relaciones con terceros,
aprobar resoluciones y reglamentos de carácter institucional o sobre otros
temas que sean de su competencia, crear Grupos de Trabajo en el marco de las
prioridades fijadas por el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno.
Las reuniones ordinarias tendrán una periodicidad
semestral, pudiendo convocar la Presidencia Pro Tempore a reuniones
extraordinarias a petición de la mitad de los Estados Miembros.
3. Las atribuciones del Consejo de Delegadas y Delegados son: implementar mediante la adopción de las disposiciones pertinentes las
decisiones del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, y las
resoluciones del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, con
el apoyo de la Presidencia Pro Tempore y la Secretaría General, preparar las
reuniones del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores,
elaborar proyectos de decisiones, resoluciones y reglamentos para la
consideración del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores,
compatibilizar y coordinar las iniciativas de UNASUR con otros procesos de
integración regional y sub-regional vigentes, con la finalidad de promover la
complementariedad de esfuerzos, conformar, coordinar y dar seguimiento a los
Grupos de Trabajo, dar seguimiento al diálogo político y a la concertación
sobre temas de interés regional e internacional, promover los espacios de
diálogo que favorezcan la participación ciudadana en el proceso de integración
suramericana, proponer al Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones
Exteriores el proyecto de presupuesto ordinario anual de funcionamiento para su
consideración y aprobación.
Este está conformado por una o un representante acreditado
por cada Estado Miembro. Se reúne con una periodicidad preferentemente
bimestral, en el territorio del Estado que ejerce la Presidencia Pro Tempore u
otro lugar que se acuerde.
4. La Secretaría General es el órgano
que ejecuta los mandatos que le confieren los órganos de UNASUR y ejerce su
representación por delegación expresa de los mismos. Sus atribuciones son:
apoyar al Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, al Consejo de
Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, al Consejo de Delegadas y
Delegados y a la Presidencia Pro Tempore, en el cumplimiento de sus funciones,
proponer iniciativas y efectuar el seguimiento a las directrices de los órganos
de UNASUR, participar con derecho a voz y ejercer la función de secretaría en
las reuniones de los órganos de UNASUR, preparar y presentar la Memoria Anual y
los informes respectivos a los órganos correspondientes de UNASUR, servir como
depositaria de los Acuerdos en el ámbito de UNASUR y disponer su publicación
correspondiente, preparar el proyecto de presupuesto anual para la
consideración del Consejo de Delegadas y Delegados y adoptar las medidas
necesarias para su buena gestión y ejecución, preparar los proyectos de
Reglamento para el funcionamiento de la Secretaría General, y someterlos a la
consideración y aprobación de los órganos correspondientes, coordinar con otras
entidades de integración y cooperación de América Latina y el Caribe para el
desarrollo de las actividades que le encomienden los órganos de UNASUR,
celebrar, de acuerdo con los reglamentos, todos los actos jurídicos necesarios
para la buena administración y gestión de la Secretaría General.
El Secretario General será designado por el Consejo de
Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno a propuesta del Consejo de Ministras y
Ministros de Relaciones Exteriores, por un período de dos años, renovable por
una sola vez. El Secretario General no podrá ser sucedido por una persona de la
misma nacionalidad.
Durante el ejercicio de sus funciones, el Secretario
General y los funcionarios de la Secretaría tendrán dedicación exclusiva, no
solicitarán ni recibirán instrucciones de ningún Gobierno, ni entidad ajena a
UNASUR, y se abstendrán de actuar en forma incompatible con su condición de
funcionarios internacionales responsables únicamente ante esta organización
internacional.
Anexo Nº 3.
Reflexiones finales sobre la integración regional en Sudamérica.
Pese a todas
las limitaciones que posee la Unasur, muchas de las cuales también son
atribuibles al MERCOSUR, nos parece importante señalar que si bien los procesos
de integración se han estado desarrollando más lenta y dubitativamente de lo
que seria deseable para quienes creemos no solo en los beneficios materiales de
la misma, sino también, en sus profundos fundamentos históricos, existen
algunas cuestiones que deben ser consideradas.
Es importante
tener en cuenta que la extensión del territorio latinoamericano y su peso
poblacional, por un lado. Y la fuerte cultura presidencialista existente,
sumada y cohabitante con el hecho de que los pueblos de Sudamérica han vivido,
al menos, tres décadas de gobiernos fuertemente neoliberales y
anti-latinoamericanos (lo que es decir al mismo tiempo Pro estadounidenses),
por el otro, ha contribuido a generar múltiples barreras para la integración
sudamericana, las cuales se nutren principalmente de un individualismo y un
nacionalismo reticentes a este tipo de integración. Dando por sentado y descontando
las persecuciones y ejecuciones que los distintos gobiernos dictatoriales han
efectuado contra todos aquellos que mantuvieran posiciones distintas a las ofrecidas
oficialmente. Que como norma general, las victimas se han contado
principalmente del lado de las “izquierdas”, mas relacionadas con el
“latinoamericanismo” y la cooperación intra-sudamericana que sus contrapartes
de “derechas”.
Es por ello que
en este escenario consideramos, positivamente aún, la mera instalación simbólica
de instituciones y mecanismos autónomos en la orbita latinoamericana. Lo cual
representa, a nuestro entender un paso central para la futura implantación de
una autentica integración regional. Ya que, comienza a sedimentar en las
poblaciones la idea de un sentido de unidad y comunidad regional. Es fundamental
que la Sociedad Civil, sino unánimemente, de forma evidentemente mayoritaria,
este auténticamente comprometida con la profundización de la integración en la región.
Una población
así constituida, tenderá a reclamar a sus gobernantes acciones mas efectivas y
palpables en este sentido. Siendo esta la variable central para el desarrollo
de esta perspectiva a largo plazo, mas allá de ciertos individuos que, una vez
en el poder, puedan decidirse afirmativa o negativamente a seguir ese camino.
En definitiva,
la sensación de un destino o “suerte” interdependiente, es a nuestro entender
un objetivo deseable que deberían proponerse los gobiernos actuales que están
llevando adelante este proceso.
Por tanto, no
deben considerarse las limitaciones actuales como un fracaso, sino, como un
ineludible punto de partida.